PORNOGRAFÍA INFANTIL
Flora Campollo
El internet está disponible al público, no hay restricciones, no hay exclusiones. El gran problema es que el contenido no pasa por ningún tipo de “colador” y podemos encontrar desde información muy útil hasta pornografía.
Hace unos días estaba en mi computadora y entre todo el bombardeo de anuncios que aparecen en la pantalla, había una ventana donde se anunciaba una página de pornografía infantil. Al ver esto lo primero que hice fue cerrar todas las ventanas extra de publicidad incluyendo esta. ¿Por qué no hice nada? Todos, absolutamente todos, al toparnos con una de estas páginas, lo primero que hacemos es cerrarlas y olvidarnos de la molesta vista que acabamos de tener. En lugar de que cada vez que vemos estas cosas las denunciemos, hacemos la vista gorda. Sin querer, hemos sido nosotros, los que no hacemos nada, que de forma pasiva hemos fomentado la pornografía infantil.
¿Qué me dicen del gobierno? Se sabe que miles de niños están siendo explotados sexualmente, y a pesar de esto sus preocupaciones radican en mantener al presidente a salvo y que ninguna de sus palabras sea mal utilizadas. El problema se debe de tratar desde la raíz y esa raíz somos todos nosotros, los verdaderos culpables, que no hacemos nada y solamente dejamos pasar el pequeño desliz de la red al mostrar ese tipo de páginas. Una solución sería tener un número telefónico donde de forma anónima se pueda denunciar, pero solo acerca de este tema, cuando se encuentren páginas en donde la explotación sexual de un menor es obvia. Si todos cumplimos con esta pequeña obligación y no ignoramos el problema, se podría mejorar considerablemente.
Los niños, como siempre, son el blanco más fácil ya que por falta de experiencia en la vida, aun no han desarrollado ciertas habilidades para poder protegerse de personas que se quieren aprovechar de ellos o no pueden distinguir entre el bien y el mal tan fácil. Es por esto mismo que debemos de cuidar a los niños aun más para que no caigan en las garras de las personas equivocadas. Muchas veces para conseguir menores, trabajan en lugares donde se reúne la mayor parte de menores, como en parques, discotecas, a la salida del colegio o en los centro comerciales. Les ofrecen llevarlos a casa o se ganan su confianza por medio de regalos o comenzar una relación de amistad.
No se puede seguir ignorando este problema ya que cada día que pasa, más niños y niñas están siendo abusados y secuestrados con el fin sacar unas cuantas fotos o videos y luego mostrarlas en la red. La ley no debería de penalizar solo a los morbosos espectadores de estos “shows” o a los promotores y creadores de ellos, sino también a las personas que como dejamos pasar estos comportamientos por falta de iniciativa y preocupación hacia la vida ajena. La próxima vez que alguna página de ese tipo este mi rango de visión y percepción, no me voy a quedar de brazos cruzados y cerrar la ventana o voltear la mirada pensando “pobres niños”. La próxima vez aunque no sea mucho por lo menos denunciaré la página con la esperanza de que alguien con más poder que yo pueda hacer algo. La próxima vez no voy solo a pensarlo, esta vez lo voy a hacer, porque lo que se piensa se dice y se hace.