Jueves, May 08, 2008

ODA A LA VEJEZ

Estaba parada enfrente de ellos. Sí ellos, aquel grupo de veteranos, hablando de sus vivencias, teorías, filosofías y posturas.

Aquellas cabezas blancas, calvas, arrugadas, llenas de venas y lunares…


Los vi allí, cavilando, meciéndose entre copas de vino, entre tintos, meditando.

Y pensé que las canas son un regalo, el regalo de haber vivido, y no estar más en la incertidumbre de ser nuevo.
El regalo de pensar, y pensar, pensar a través de los años. Amar, sonreír por décadas, inundar de letras.
 

Pensé que  era lo justo, y además las canas se ganan. Se obtienen, se luchan y algunas veces se resisten, pero aparecen.
 

Estaban allí aquellos sabios sauces, como borregos esparcidos entre mesas, fumando algunos, un purillo de humo fatuo, y brindando a la luz, alzando copas entre aplausos.

Yo los veía, los veía, veía… vi mi piel morena acanelada, mi ropa cómoda y ajustada, mi cabello oscuro, espeso.
 

Y entonces  vi un rico fruto en un árbol costeño, abalanzarse por verde con el viento, y los demás caídos quizás hasta cortados, porque el tiempo así lo quiso, porque ese fruto ya fue regalado, ya fue dado, entregado a su destino.  Vida a la vida.


Y allí estaba yo, viendo aquellos hombres compartir sus danzas, sus arrugas y sus penas… escalones de la vida… conocimiento a lo venidero.


Gabriela Grajeda

Posted by Epri-Periodismo at 18:45:12 | Permanent Link | Comments (1) |
Comentarios
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1 - Felicitaciones, esta muy bonito tu poema Gaby. Creo que las cabezitas de algodón merecen mucho mas atención, pues no solo han sido ejemplos en el transcuros de nuestras vidas, si no que lo siguen siendo al enseñarnos lo que ellos ya aprendieron. Muchos son sabiduria andante! (Comment this)

Escrito por: Epri-Periodismo at 2008/05/09 - 19:18:34
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